lunes, 29 de abril de 2013

Contemplación del equilibrio

La búsqueda del equilibrio. El punto, mas o menos exacto, en el que todas las piezas de una composición se mantienen estables. Buscan ese punto, experimentando con las leyes de la física, contemplando todos los pequeños detalles. No se les va a caer. Por muy estrecha que sea la figura, la base... dando igual la inclinación. Porque lo hacen con una paciencia infinita. 
Con una delicadeza sutil, que convierte el momento en un pequeño ritual precioso. Ensayando una y otra vez... hasta que, ahora sí, la figura ha quedado en equilibrio. No les importa la dificultad, solo buscan el reto. ¿Os habéis fijado de que la pieza que soporta los últimos tres pisos de la composición de N.P. está inclinada...?
Lo se... a mi también me fascinó.


Buscando la tranquilidad.

Durante la mañana es común que hayan momentos en los que los peques y pecas necesitan relajarse... 
Cuando volvemos al interior de nuestra aula, tras estar fuera haciendo cualquier actividad. Tras el patio, tras la psicomotricidad, un baile, un juego... esa descarga de energía después precisa de un momento de relajación. 
Me fui dando cuenta poco a poco de que tanto los niños como las niñas durante este momento buscaban el contacto entre ellos... se relajaban más, estaban más tranquilos cuando se tocaban., si se tendían se iban amontonando de dos en dos, como si el suelo no fuera suficiente, necesitando al amigo/a.
El contacto... que bonito y que fácil lo hacen. 
No siempre es así... ni puede serlo, pero en la clase es otra cosa. En clase si. 
Este entorno en el que me siento seguro me da las ganas de relajarme en él. Este es mi lugar. Esas paredes proporcionan la paz y tranquilidad que necesito para echarme en el suelo, sin miedo y quedarme dormida/o... no necesito más que saber dónde estoy. En mi espacio. En mi aula. Con mi otra familia, tan seguro/a. Como me siento en mi propia casa. 


¿A qué no sabéis...

...que nos vamos de excursión?