lunes, 9 de junio de 2014

Lo que ocurre cuando no enseño

Todo lo que relato ahora ocurrió en el aula, algunas cosas de forma simultáneas, un mismo día. 
Durante la Jornada Escolar ocurren muchas cosas, algunas se alejan de mí  (pero para quien no sepa por qué, http://www.edudactica.es/normas/Buscat.php?cat=catl5) y otras que se generan a base de imaginación y magia en torno a los materiales de clase.

Quizá queráis saber lo que ocurre cuando "no enseño"...

LAS CONSTRUCTORAS

Me sorprende ver a N y a C con las construcciones, puesto que no son chicas que anden en esas tareas habitualmente, pero hoy algo les empuja a las piezas de madera dura y de colores. Me siento y espero... estoy casi convencida de que algo maravilloso va a ocurrir... 

Primero me detengo en la simetría de con la que C parece crear su construcción, a ambos lados de algo que parece una casa, un par de maderas rectangulares y sobre ellas otras dos mas pequeñas... poco a poco la construcción de C va alcanzando unas magnitudes cada vez más grandes. Coloca uno, dos, tres y cuatro cilindros sobre una de las bases angulosas de su construcción y ¡ZAS! Algo a mi espalda suena... me vuelvo y veo... bueno, luego os lo cuento. Volvamos a los cilindros. Algo en ellos despierta la curiosidad de N. Los mira de reojo y comienza a sumar cilindros erigiendo una torre en su construcción a apenas unos centímetros de su amiga. Algo no debe convencerle a N, que más pendiente está de la construcción de su amiga que de la suya propia. O quizá si le convenza algo... pero no somos los adultos capaces de verlo. Ojalá tuviera ojos de niño (como los de Frato)
No me cuesta mucho adivinar que su atención está en la altura. Y cuenta uno, dos, tres y cuatro pisos en la torre de su compañera, culminando con algo que parece un techito de casita de cuento, de color rojo. 
Recuento... uno, dos tres, cuatro... igual que su torre, ahora si. La torre se ha terminado.  

 No necesita más altura. Iguales. Coge N otro de esos techitos y lo coloca en su torre. Precioso. Ahora está precioso. Y la niña satisfecha. 

¿Habéis oído hablar de las neuronas espejo? Bueno... eso forma parte de otra historia. Esta va más de satisfacción. 


Mi sorpresa llega cuando C decide bajar su torre, quizá cuatro son muchos pisos y ella es más de plantas bajas... la cuestión es que C decide después de observar mucho la construcción que lleva realizando un rato, que uno de los cilindros estará mejor al otro lado (me suena a que buscaba un poco de la simetría que al principio tanto le costó cuidar)

La preciosa cuestión es que ambas niñas terminaron sus construcciones con una sonrisa enorme. Que estaban felices de haber construido, como después me dijeron "el centro de Benalmádena". Que quizá el destino fue similar... pero se entretuvieron en el camino lo suficiente como para poder disfrutarlo.



ALGO A MI ESPALDA SUENA

¡Zas! A mi espalda suena un fuerte sonido que parece sólo sorprenderme a mi. Sólo yo me vuelvo, me extraña como N y C siguen a lo suyo... 
Detrás de mi se ha caído uno de los bancos suecos que tenemos en clase. 
Se le ha caído a C.F.
S estaba allí. Lo ha visto todo. 
Me dice "Se le ha caído, lo iba a mover y se le ha caído porque no me ha pedido ayuda" Yo le hago un gesto de complicidad y se ríe. 
C.F. lo ha escuchado y algo pasa. Da un suspiro y suena su voz aguda "Pues ayúdame que es muy grande"
A lo que S me mira de nuevo, y después mira a C.F. "Si te iba a ayudar igual"
Y yo lo se... estoy acostumbrada a verla ayudar sin ser llamada.


EL PEQUEÑO ORDENADO

Para H es un ritual acercarse a la Biblioteca, coger un libro y empezar a leer tranquilo, alejado del resto de la clase... intuyo que inmerso en una aventura cada vez. Cuando no enseño le gusta acercarse a la Biblioteca, y del mismo modo que lee tranquilo ordena los libros con sumo cuidado, como si fuera el bibliotecario de la clase y necesitara ver su colección de libros personal en perfecta armonía.
Los cataloga por tamaños una vez, por colores otra, por colecciones... Mostrando sus habilidades extraordinarias para organizar el espacio. Cuando esto ocurre me lo imagino en un futuro lejano, sereno y cauteloso ordenando su propia Biblioteca... ¿no os ocurre?



LOS ARQUITECTOS


A veces es preferible dejarse llevar por las imágenes que llenarlas de palabras... Voy a procurar ser escueta en esta descripción y esta historia que habla de una construcción que empezó siendo algo peque y de un niño a ser algo enorme y en lo que trabajaron todos. 















La construcción equilibrada y delicada. Cada parte cuidadosamente diseñada. Puentes, torres... ventanas el mundo. 
















Respetando lo que cada uno pudiera ofrecer al conjunto de piezas que de forma cada vez más ordenada iban dejando ver lo que entre todos creaban. Aquí todos son iguales.















Las ideas individuales al servicio del bien común. Concentrado y disfrutando de cada movimiento propio y ajeno. 


Poco a poco iba creciendo la majestuosa creación











Concentrados en nuevos detalles... empiezan a aparecer curiosos... 











Y como en cada construcción... como en cada creación y cada momento que regalan sin pudor estas criaturas... Siempre hay algo secreto y escondido... un cubo, regletas que son improvisados puentes o no... quizá sí... a veces no te atreves a ponerle muchas palabras a las cosas...

Es mejor disfrutar de la imagen. 




LA EXPLOSIÓN DE COLOR


Ocurre, todos los días, que algunos de los niños y niñas del aula buscan folios para poder dibujar, rotuladores, pegamentos tijeras... buscan poder expresar su mundo e inquietudes de la manera más divertida que se les ocurre. Son grandes artistas, todavía no estandarizados y con enormes aspiraciones... no cesan en su empeño de crear algo nuevo... la mesa se llena de colores... y empieza la magia del dibujo.




LA MANO AMIGA

Yo no lo vi, estaba en otras cosas y me sorprendió ver cómo H.C lloraba en centro del aula, arrodillado. Tuve la suerte de llegar a tiempo para grabar con mi móvil la conversación que mantuvo con L.F y con T.P.

L: Pero, ¿qué te pasa? ¿Eh? ¿Qué te pasa?
T: Le ha pegado G.
H: No...
L: Entonces, ¿qué te pasa?
H: Yo pasaba por ahí -señala una zona de la clase- y S se ha dado la vuelta y me ha pegado una patada...
L: Pero, hay que hablar con él y ver si ha sido queriendo, que yo creo que ha sido... sin querer. Porque estáis mucho tiempo juntos y ha sido sin querer.
H: Si... pero no me dice nada, y yo creo que ha sido queriendo entonces.
T: Pues yo me quedo aquí y que venga él y te lo diga, y se lo decimos a la seño -me mira- Seño, S. le ha pegado y no le ha dicho nada, y eso... y yo creo que ha sido sin querer, pero H.C dice que ha sido queriendo porque S. no le ha dicho nada.
Isa: Pues no se... yo no lo he visto.
T: Y yo tampoco
L: Pues que hable con él, ¡venga H! Habla con él y le dices que si ha sido queriendo, porque si no no vas a saber nada y te vas a quedar ahí llorando...
H. dice algo que me resulta complicado de entender pero se levanta... se acerca a S y empiezan a hablar. T y L lo miran todo, hasta que ven que H y S se meten en el iglú y dan por terminada su labor, cada uno vuelve a lo suyo...

Pero antes, lo suyo ha sido su amigo.

EL LECTOR

Lo más interesante que puedes leer es aquello que tiene directamente que ver con lo que ocurre a tu alrededor más cercano.
El periódico de la clase (que hacen ellos mismos) es una de las lecturas favoritas. Son historias que hablan de ellos y de su mundo maravilloso y extraordinario.

Es casi hipnótico ver la concentración en la que se da por completo T.P.

Los periódicos están ahí, sólo tienen que ir a ellos.










EL TRABAJADOR CURIOSO

J.M no ha terminado su lámina de mates, porque no creo que le resulte muy interesante y prefiere entretenerse, la hace rapidísimo un par de minutos más tarde del momento de esta foto.
J.B.B se me acerca y me da un dibujo que acaba de crear, en él no me explica que hay dibujado, sólo me da la creación alegre y se marcha casi al instante.
J.M mira el dibujo y empieza a concentrarse en algo... yo sigo sentada y acabo por darme cuenta de lo que esta ocurriendo.
J.M: Te ha dibujado el acueducto. No se si hay un acueducto en Benalmádena, pero si lo hay es de Benalmádena. Si no no se... pero ahí pone acueducto.
Sigue en su tarea.

LAS REGLETAS

Otra caja de regletas (la que no estaban utilizando los arquitectos) sirve a los pocos tres pequeños que continúan en la tarea del día. S.M parece haber conseguido encajar en sus esquemas mentales las regletas tan bien que no le cuesta lo más mínimo trabajar con ellas. Hace sumas mentales, restas mentales... pero si puede coger sus regletas, manipularlas y sumar con ellas, restar con ellas... incluso construir con ellas, no va a dudar. Si tengo que elegir, elijo el material.




EL OBSERVADOR

Experimentar es una de las capacidades que más desarrolladas tiene un niño o niña de estas edades, tan curiosas y espectaculares en las que parece que todo es nuevo y maravilloso.
No me extraña ya ver a alguno de los pequeños y pequeñas haciendo cosas nuevas, con las linternas, con los espejos, con la lupa...
...con la lupa.
Con la lupa el tamaño de las cosas cambia. Depende de donde coloques la lupa, donde coloques tu cuerpo... si te acercas a lo que quieres observar...
Quizá te alejes y descubras una nueva dimensión del tamaño. Te acercas y vuelve a cambiar. Es un elemento cargado de magia que transforma el mundo que nos rodea. ¿Cómo lo hará?
A.G. deambulaba por la clase utilizando la lupa para observarlo todo, yo creo que hacia pequeñas hipótesis que refutaba o no en sus experimentos.
 Yo creo que aprendió a ver las cosas de otro modo. Cuidadoso y entregado al momento mágico que te ofrece la lupa...

LOS AMANTES DEL DOMINÓ

Jugar con los números siempre fue interesante para los Mejoranitos, pero cuando pensé en tener un dominó en clase no llamó mucho la atención.
Es un juego que ha estado muchos meses en la penumbra, a pesar de que el juego fue compartido y explicado y al principio hubo una sensación de gusto... Sin embargo, no terminó de cuajar el año pasado.
Este año ha resurgido, y ahora es normal ver a los pequeños con sus fichas, pensando mucho qué ficha poner y qué ficha reservar, tienen reglas muy definidas y organizan su juego de manera ordenada y equilibrada. A veces me siento a verlos jugar y a escuchar sus conversaciones que van desde lo más sencillo a lo más complejo. Es un ejercicio que hago con gusto y que me supone un placer, uno de tantos.

EL PINTOR DE HISTORIAS



Todo empieza con una imagen, que surge de la necesidad de T de crear historias.
Tras esa imagen y alrededor de ella se van generando otras nuevas. Los paisajes, las figuras, los bocadillos de las conversaciones...
¡No siempre es suficiente con un folio! A veces necesitas dos... tres, quizá cuatro... Folios que pegas unos a otros para poder crear tu lienzo, el lienzo que cuenta la historia que fluye desde tu cabecita loca (desde tu corazón puede ser) hasta la punta de tus dedos...
No has creado un dibujo.
No lo dudes.


Has creado...
 ... como sueles hacer, un poquito de magia en forma de historia.





¿Qué ocurre cuando no enseño?

Ocurren muchas más cosas. Muchas no las percibo...

...muchas son sólo parte de ellos.

Pienso que ocurre la vida.

sábado, 24 de mayo de 2014

Sólo cabe ser feliz

Nos pareció una propuesta muy interesante invitar a los padres y madres a pasar una jornada en la nieve... Fue Adri, mi compañero, quien empezó a buscar alternativas, quien organizó con empeño los autobuses y más tarde, allí en la nieve, quien más veces se tiró loma abajo como un niño. Fue bonito ver su entrega con la actividad y su disfrute...
No vamos a engañar a nadie, hubo una parte de la jornada en la que pensamos que no conseguiríamos llegar a ningún lado. Después de los momentos de nervios al subir al autobús, del largo camino hasta llegar a Granada y de tantas emociones que se habían puesto en juego en aquella actividad de fin de semana... ahora parecía a sólo unos minutos de llegar a nuestro destino que nos tendríamos que dar media vuelta. No podíamos subir por aquí... no podíamos subir por allá... ¡a veces las prohibiciones son tan absurdas! 
"Probemos" Al menos eso... probar en un lugar, a ver si las ganas nos empujan lo suficiente. "Pero el autobús no sube... tendréis que ir andando y después ya nos encontraremos en este punto" Vaaaaale... no nos vendrá mal caminar la loma. 
Y llegamos, a una zona de nieve empinada, abarrotada por gente y con algunas zonas un poco  peligrosas... T.P. Miraba a su alrededor buscando la mejor zona por la que deslizarse. Al fondo una alambrada que protegía un edificio desconocido... algo no estaba en su lugar, no del todo. 

Pero no hay nada más maravilloso que el empuje de los niños y niñas, y al final no importa el lugar, sino con quién y cómo. ¡Claro que se lo estaban pasando bien! Pero no era lo que prometimos, no había una gran bajada en la que derrapar, no había nieve con la que hacer grandes muñecos ni que tirarnos... ¡no era como habíamos soñado! Y los sueños son tan importantes...
A muchos parecía no importarle demasiado... recuerdo a T.P.L con su pala bajando y como poco a poco se fue dando cuenta de que la pala no era para él, quizá sea más importante sentir el frío en el las posaderas (probablemente mojadas) que sentir la pala, ¿para qué? A algunos le salía muy bien lo de la pala... pero es que a él no, a él se le daba mejor al natural, la nieve y sus ganas, sin artificios por medio. Parecía que era costoso, más lento quizá... Pero sólo lo parecía, porque su cara decía la verdad "Aquello era fantástico y el sitio no importa,  sino quién y cómo" Para él era la primera vez en la nieve, ¿acaso no es eso más importante que ninguna otra cosa que os pueda expresar?
Pero aquel no era el lugar. 
No lo era.
No con el que habíamos soñado. 
¿Dónde está la gran loma desde la que deslizarse?
¿Dónde las montañas de nieve con las que hacer grandes muñecos de nieve?
Pues detrás del edificio desconocido, y es que sin darnos cuenta habíamos perdido en el lugar donde nos encontrábamos a algunos exploradores que buscaron ese lugar, y como salvadores que aparecen al final de una película vinieron a explicarnos "sólo tenéis que bordear el edificio, nosotros estamos allí y ese lugar si que es grande, y tiene una bajada espectacular, hay más nieve y espacio, y podemos hacer más cosas... allí estaremos mejor" Y en esas de vuelta al camino. Bordear el edificio desconocido, ¿os he dicho que era gris?

Y llegamos. El lugar con el que habíamos soñado... grandes cantidades de nieve, una enorme loma blanca desde la que deslizarnos. Un lugar donde poder estar libre y tranquilo, jugar y correr. Hacer muñecos de nieve, hacer ángeles de nieve y tirarnos nieve... tocarla y sentir el frío el placer. Compartir con cada persona lo hermoso de un día en compañía de quienes te quieren. Tu familia, tus amigos, tus compañeros. 
Me pareció revelador un momento, en el que encontré  a M.H. jugando con la nieve, envolviéndose la mano, dejando que se derritiera poco a poco, atento y cuidadoso, como si quisiera ver cada copo deshacerse y convertirse en un líquido transparente. 
Me emocionó ver a las madres y padres compartiendo con los niños y niñas cada momento. Me gustó a mi... pero las caras de la gente a mi alrededor decían algo más. Hablaban de amor. De amor al compartir, al enseñar, al disfrutar, a la alegría, a la complicidad... de amor por lo que estaba sucediendo. De amor por convivir. Y en esas... sólo cabe ser feliz. 

QUIERO PEDIR PERDÓN, PORQUE TENÍA INFINIDAD DE FOTOS... PERO LAS COSAS DE LA TECNOLOGÍA... LAS PERDÍ CASI TODAS EN UN DESCUIDO IMPERDONABLE, y aún siendo imperdonable, os pido perdón. 
  





lunes, 10 de marzo de 2014

¡Me como la luz!

[…] lo que le interesa es tener experiencias interesantes y probar algo nuevo […] Rebeca Wild, Etapas del Desarrollo.

En el aula hay dos puertas, ambas son puertas normales, como lo son las del resto de la escuela. Todas las puertas dan acceso a un lugar, a un entorno lleno de vida y de energía que despierta cada mañana con la llegada de las criaturas y duerme con la caída de la tarde, cuando se van las últimas personas de nuestra escuela.
Todas las puertas son iguales, azules. Enmarcadas en los quicios de madera y con un pomo metálico y frío. Con un ojo de buey a una altura de un metro sesenta más o menos, inalcanzable para los peques y pecas que quieran mirar y curiosear a otras clases cuando se encuentran cerradas.
Nuestra clase tiene una cosa especial. Bueno, tiene muchas.  Pero hay una que cada mañana nos sorprende porque despliega la magia de la luz atravesando esa puerta que es igual que las demás.
A primera hora de la mañana, cuando se llena de vida el aula y las criaturas dan la bienvenida a un nuevo día y al resto de compañeros y compañeras, como un halo de esperanza entra por nuestra puerta un tubo de luz que se encuadra perfectamente, como creado por el mejor artista, desde el ojo de buey hasta el espejo que le espera en la pared opuesta, dibujando una diagonal que hace que fluyan y converjan nuevas formas de ver el mundo cuando es tocada por los niños y niñas. Ahí la luz es más clara, también porque la hacen así esta gente pequeña.
Para disfrutar de verdad de esta luz me he percatado de que es esencial procurar entorpecer la luz… crear sombras con las manos con la cara… saltar para intentar coger cada rayo que nos regala el sol. Incluso intentar comer las motas de polvo, que de otro modo, son imperceptibles.

“Isa, me como la luz… ¡me como la luz!” grita T.P.L. Porque se la está comiendo… como se come la vida cada minuto… y lo ve… ve esos puntitos que vuelan en la luz… y que si están ahí, existen, y como tales se los puede comer.
En el ritual de disfrute de la luz pueden pasar muchas otras cosas. Puede pasar que te des cuenta de que la luz cambia lo que ves con solo tomar contacto… como el color de tu piel. “Es rojo… mi mano es rojo” Concluye J.B.B.  Ha puesto una y otra vez su mano sobre el ojo de buey… una y otra vez, miraba fijamente el cambio del color de su mano, como en los bordes se iluminaba su piel y como se volvía translúcida… roja. “Si pasa la luz se pone rojo” Y mira su mano sorprendida… una última vez, antes de que pasen los veinte minutos mágicos en los que el sol nos regala este rayo de luz.

miércoles, 11 de diciembre de 2013

Para que lo disfrute a pleno

"La lectura que podría ser una actividad obligatoria y competitiva, pasa a convertirse en una actividad de compañerismo y colaboración. Cuando una compañera le lee a otro amigo o mientras uno lee, otro se relaja a su lado. O hay niños que llegan más allá, cuando P. J. D, crea su propio libro, lo ofrece y lo regala a la clase para compartirlo con todos. Estas son las consecuencias de dejar que cada uno se acerque a la lectura a su ritmo, cuando le interesa. Aprendiendo a leer sin obligaciones" Cristina, práctica universitaria


Un entorno de lectura peculiar. Una imagen que puede sugerirnos el momento que viven los pequeños... unos a penas han tenido tiempo de llegar del todo y se acercan a la Biblioteca, observan y cogen los libros... los leen. Cómodos, algunos en el césped, otros en los bancos... el ambiente es tan calmo que A.D.R puede tenderse y relajarse un rato, respirar el momento de tranquilidad un instante. 


La Biblioteca es el entorno perfecto para que las relaciones del niño y la niña con los libros y el mundo de la lectura y la escritura se hagan cada vez mas estrechas. Es muy bello  mirar a los pequeños explicarse libros y atender al igual. Con respeto y cuidado, muy atentos y sin prisas. Esto ocurre cuando hay un espacio de tiempo en el que puedan estar así. L.F. le explica a N.P la historia que entiende, a cambio sólo de la confianza de N.P a ella, confianza en que lo que explica lo hace desde dentro y es sincero. 

"Niños de 5 años con el comportamiento que los adultos deberíamos tener. Compañeros generosos, pacientes y con muchas ganas de compartir y de aprender. Puros, inocentes... y bien guiados" Eva Mata, madre 




 A veces el momento se vuelve íntimo y personal... y en un aula con 25 criaturas más... todo desaparece y sólo queda la pequeña o el pequeño... y la historia que despierta el libro. La concentración, la atención puesta en las imágenes, las letras... Un libro no deja de ser todo lo que queramos que sea, y por un momento se abstraen a... a no se dónde. Soy incapaz de decir dónde... sólo ellos lo saben. 



Y si llega un compañero o una compañera y rompe ese momento de magia... lejos de sentirse importunados, muchos de los pequeños acercan la historia al otro... ofrecen su experiencia y se desdibujan con ella, creando algo conjunto. 


"Compañerismo, cordialidad, placer en el ambiente relajado... ternura. Hay imágenes que me evocan una sonrisa por la ternura que me despiertan" Lucía Vegas, madre 


Cuando H.G.V. examinaba las imágenes del libro no imaginó que en la retaguardia aparecería B.B.O... pero lo acepta en la historia... porque entiende que darse en ella le abre un nuevo abanico de posibilidades. Quizá el mundo de B.B.O. pueda abrir el suyo propio. 


 "Estas imágenes rebosan paz, compañerismo, felicidad... todos encajan con todos. Es como el Yin y el Yan en una unión perfecta de armonía, pero sobre todo... ¡felicidad!" Sonia Linares. Madre

Los libros se comparten, se leen, se explican, se miran y se juega con ellos... se genera vida a su alrededor sin necesidad de imponerla... es espontánea. No hay que forzarla... no hay que presionarla ni deshumanizarla. Sólo dejarla brotar. 

"La espontaneidad de los niños y niñas y la ilusión por ver cosas nuevas para ellos,  la facilidad y naturalidad que es para ellos compartir la historia que reflejan los libros que están mirando" Madre de la clase

"La lectura compartida contagia, enriquece, entusiasma, ayuda a crecer... pero sobre todo nos hace más felices" Maru, madre

Para que lo que al principio fue una pequeña reunión alrededor de un libro de tres amigos... se convierta en algo más. Miro a P.J.D. quien ni se quitó el abrigo... pendiente del encuentro del libro y su amigo... está tan absorto que sólo cuando se interpone un segundo en la dirección de su mirada el brazo de G.G.L.G se da cuenta... de que igual que él, les observaba maravillada.

"Érase que se era un aula donde los niños podían ser ellos mismos... y eran felices. 
Ves amor, y dentro del amor, una de las cosas más bonitas, compartir" María del Mar, madre

"Cómo los niños descubren estos libros en la biblioteca. Se sienten cómodos unos con otros y comparten lo que ven, haciéndose partícipes unos de otros. Me llama la atención como P.J.D. se ha integrado tan bien y cómo se siente así de cómodo con sus compañeros" Eloísa, madre


"Se nota el silencio que hay mientras observan los libros, y cómo los van interpretando. A veces solos y otras en grupo. La imagen de P.J.D. y T.P.L. me trasmite la confianza del primero, que le entrega a su amigo "su libro". No lo muestra de lejos. Deja que lo toque, no tiene miedo a que lo rompa, se lo da para que lo disfrute a pleno" Mar, madre. 

P.J.D. había fabricado un libro. Cortando sus páginas, con cuidado de que coincidieran. Sin escatimar en tiempo y esfuerzo, dedicando su talento a cada trazo, esforzándose en contar una historia... cuando lo hubo terminado T.P.L le pregunta por él. 

Lo que sucede es que P.J.D. da su libro, sin miedos. A su amigo. 




Esto sucede en un aula de infantil, con 27 almas.

Ninguna Ley a nivel de comunidad ni a nivel estatal dice que el niño o la niña tiene que pasar el ciclo de Educación Infantil sabiendo leer y escribir ¿por qué presionarlos o crearles ansiedad?


jueves, 7 de noviembre de 2013

El reto

Cuando entré en la sala, y observaba desde cierta distancia el momento, miraba cómo el creciente impulso por sentirse poderoso de I.L., con su juguete, desembocaba en el juego que os presento. 
Me sorprende la sensibilidad con que los niños miran a su compañero y como se dejan embelesar por sus movimientos, precisos y estudiados, seguros y acompasados, con los que demuestra su dominio... con los ojos vendados. 
Es C.M quien tiene la idea, con su lazo, de retar al igual, de buscar su límite (o quizá comprobar que no tiene tal límite) y con cuidado le cubre los ojos con un lazo. Con cuidado, por no faltar al principio de confianza y por cuidar al amigo. Los demás observan. 
Los demás observan y con ello están haciendo mucho. Porque observando también somos parte de la escena, con nuestros gestos y nuestra presencia. Es más importante el reto para I.L., pero también le ayudamos a sentirse arropado. 
Claro... lo logra... como quien se ve vencedor sonríe y muestra su poderío, se escucha algún "Lo hace, lo está haciendo, ostris" y poco a poco se acercan más niños y niñas. Cuando acaba el juego los compañeros no intentan repetirlo, ni siquiera se sienten menos importantes, no luchan por el protagonismo. No. Lo miran sonrientes y relajados. Contentos y orgullosos, alguno quizá con cierta admiración. Porque I.L ha logrado superar la prueba que puso C.M, y eso es motivo de alegría. 

"Un espacio que permite un momento de confianza, reto, juego... entre todos" Cristina, práctica de Grado

"La confianza de I.L. al dejarse tapar los ojos y el apoyo de todos que lo animan y le infunden la confianza para que piense, ¡Puedo hacerlo!, y lo haga" Sonia Linares, madre

"Están todos alrededor, atentos a lo que hace, se puede ver una vez más como confían unos en otros y la complicidad que tienen. Enseñar lo que saben hacer" Eloisa Diánez, madre

"Experimento nuevas sensaciones, aprendo de lo que siento y ellos aprenden de lo que observan. ¿Con quién mejor que con mis compañeros en los cuales confío?" Eva Mª, madre

"El juego espontáneo genera momentos únicos, fomenta la creatividad y el desafío de superarse y compartir. La Complicidad y la confianza en el otro y la oportunidad de ser, ésta única capacidad de asombrarnos" Maru, madre

"Confianza, admiración, seguridad" Lucía, madre

"Confianza y expectativa de saber si mi amigo logrará hacerlo con los ojos tapados. Él se muestra como líder del grupo y se le ve seguro de lograrlo. Cada vez se ven más niños en las fotos, se van sumando. Es como si le dieran ánimo también" Mar, madre


domingo, 6 de octubre de 2013

Un Mejoranito más al que acompañar

Este año, como ya ocurriera en los años pasados, tenemos la suerte de que hay un alma nueva que nos enriquece, un niño que llega de otro colegio, de otro entorno, con otros compañeros y compañeras, otras rutinas, otras perspectivas, con un bagaje en su proyecto de vida que no podemos obviar... Alguien que nos dará grandes momentos, seguro, y con quien compartiremos el tiempo de una forma única y especial... 
Cuando eres una persona adulta, a menudo, cuesta aceptar al nuevo, lo pruebas y evalúas cómo esperando de él algo nuevo (cómo si todo el mundo no tuviera la capacidad de dar algo extraordinario), y con ello a veces minas la confianza del recién llegado. 
A nadie le gusta ser juzgado, preferimos darnos a conocer y mostrarnos tal cuál somos para ocupar nuestro lugar en el  mundo. 
Cuando eres un niño o una niña de 5 años parece que todo esto lo tengas aprendido. No importa de dónde vienes, no importa quién es tu padre, ni dónde trabaja, no importa el color de tu camiseta, de tu piel o tus gustos... sólo importa quién eres. Y con eso que eres, y que no quiero cambiar, sino conocer, te acojo. 
Te acojo en mis juegos y en mis secretos, te dejo que me acompañes en mis mañanas y en mis risas y espero que las hagas tuyas. 
Eso pareció entender S.M.G. quién asumió que P.J.D. necesitaba una amiga, y no tardó en acercarse, sumarlo y ayudarle a formar parte de nuestro mundo... ahora P.J.D. tiene un espacio propio dentro del espacio compartido de la clase, ya con la confianza de mostrarse sin reparos... 
Durante la primera semana de clase hicimos una actividad muy bonita, en la que se nos permitía elegir de entre todas las fotos de la clase aquellas en las que veíamos a nuestros amigos o amigas de la clase, ese día yo me encontraba un poco preocupada por P.J.D, quien sólo había tenido una semana para darse a conocer... Pero como suele ocurrir, los Mejoranitos me demostraron, una vez más, que no debo preocuparme. Él sabía a quién elegir en su actividad y aún sin saber los nombres de la clase empezó ya a hacerse esquema de amistades interno, y por supuesto... él fue elegido por sus compañeros y compañeras... porque una amistad no deja de llamarse amistad sólo porque esté en sus inicios. 


martes, 1 de octubre de 2013

En el espejo

"Cada día llegáis a la escuela como quien desea descubrir algo, vuestras carreras, vuestros juegos, vuestros encuentros están presentes en todos los rincones. Nos regaláis instantes únicos, a menudo irrepetibles, que tienen que ver con todo y cada uno de vosotros..." (Escuela El Martinet, Entramados, Ed: GRAÓ)
Me resulta asombrosamente bello ver cómo se van acostumbrando a la clase nueva los pequeños... cómo lo observan todo desde la curiosidad infantil, se acercan a los nuevos juguetes y se reencuentran con los antiguos.  
Una de las imágenes que mas repitieron en la primera semana de clase fue la de un niño, quizá dos... cerca del espejo, mirando sus propias burlas y gustándose en la imagen que le devolvía el espejo... 
Acercándose de una vez, bailando y moviendo su cuerpo como hace T.P.L frente al espejo, buscando la mirada de su compañero A.D.R, quien observaba curioso los aspavientos del primero. Fue el ímpetu con que T.P.L actuaba con el objeto (y consigo mismo) lo que terminó de convencer a A.D.R a acercarse tímido primero, más atrevido después y observarse, investigarse y probar su propia imagen, valorando sus gestos y teniendo una conversación secreta e íntima consigo mismo, en sus burlas, sus bailes y sus juegos...