En el aula suceden muchas cosas que a primera vista son casi imperceptibles, detalles que se escapan y se pierden en la rutina de la mañana... que se van como si no hubieran estado.
Me gusta pensar que he sabido ver alguno de esos momentos, otros no... por ser demasiado íntimos y formar parte de las conversaciones mas delicadas que se dan entre los peques y pecas. Pero cómo se respetan el trabajo... las creaciones, las acciones... ¡me enamora!
Si soy capaz de hacer partícipes a los que vean esta entrada de esos momentos me sentiré satisfecha, porque son realmente hermosos.

Cuando uno de los peques o pecas hace algo, que considera suyo, que forma parte de sí mismo es un tesoro que ha salido se los mas profundo de sí mismo, ¿no? A los adultos, que todo nos parece un dibujo, una escultura, un garabato; las cosas que hacen nos pasan a veces desapercibidas. Pero detrás de cada uno de los momentos que el niño o la niña ha vivido creando hay una red de conexiones, sociales, personales que no debemos ignorar. Ellos/as saben ver el esfuerzo de cada uno por crear algo nuevo, algo que no existía hasta que ha tomado forma como pintura, como le ocurre a E.M., quien mientras pintaba en el caballete iba asiendo rodeada por sus compañeros/as, que miraban con profundo respeto lo que ella misma creaba. Casi en silencio... nadie se atrevia a hacer nada, solo observar, absortos, embobados viendo como una de sus amigas creaba algo que no existía. Se susurraban frases como "
Eso debe ser un agujero negro" haciendo sus propias interpretaciones de la composición pero sin interrumpir el momento que E.M. estaba viviendo. El respeto por lo que crea el otro...
A veces se rompe esa barrera y ocurre que en una misma creación se suceden momentos de colaboración...


¿Quién dicta lo que es tuyo y mío mas que yo y tu mismo? Si me dejas entrar en tu creación, si me dejas pasar esa barrera en la que la confianza se puede palpar, y trabajamos juntos para hacer algo mas bonito, mas hermoso... ¿no es eso una forma de amor? Te dejo estar en mi espacio, que te metas en mi burbuja, porque no me siento incómodo contigo aquí, me gusta que me invadas, aprecio que quieras venir a estar conmigo y que juntos hagamos algo con mas valor. Me siento tan cómodo contigo aquí que no voy a dudar en volver a invitarte. Confío en ti. Porque es como si lo hiciera yo. Amigo.