"La lectura que podría ser una actividad obligatoria y competitiva, pasa a convertirse en una actividad de compañerismo y colaboración. Cuando una compañera le lee a otro amigo o mientras uno lee, otro se relaja a su lado. O hay niños que llegan más allá, cuando P. J. D, crea su propio libro, lo ofrece y lo regala a la clase para compartirlo con todos. Estas son las consecuencias de dejar que cada uno se acerque a la lectura a su ritmo, cuando le interesa. Aprendiendo a leer sin obligaciones" Cristina, práctica universitaria

Un entorno de lectura peculiar. Una imagen que puede sugerirnos el momento que viven los pequeños... unos a penas han tenido tiempo de llegar del todo y se acercan a la Biblioteca, observan y cogen los libros... los leen. Cómodos, algunos en el césped, otros en los bancos... el ambiente es tan calmo que A.D.R puede tenderse y relajarse un rato, respirar el momento de tranquilidad un instante.

La Biblioteca es el entorno perfecto para que las relaciones del niño y la niña con los libros y el mundo de la lectura y la escritura se hagan cada vez mas estrechas. Es muy bello mirar a los pequeños explicarse libros y atender al igual. Con respeto y cuidado, muy atentos y sin prisas. Esto ocurre cuando hay un espacio de tiempo en el que puedan estar así. L.F. le explica a N.P la historia que entiende, a cambio sólo de la confianza de N.P a ella, confianza en que lo que explica lo hace desde dentro y es sincero.

"Niños de 5 años con el comportamiento que los adultos deberíamos tener. Compañeros generosos, pacientes y con muchas ganas de compartir y de aprender. Puros, inocentes... y bien guiados" Eva Mata, madre
A veces el momento se vuelve íntimo y personal... y en un aula con 25 criaturas más... todo desaparece y sólo queda la pequeña o el pequeño... y la historia que despierta el libro. La concentración, la atención puesta en las imágenes, las letras... Un libro no deja de ser todo lo que queramos que sea, y por un momento se abstraen a... a no se dónde. Soy incapaz de decir dónde... sólo ellos lo saben.
Y si llega un compañero o una compañera y rompe ese momento de magia... lejos de sentirse importunados, muchos de los pequeños acercan la historia al otro... ofrecen su experiencia y se desdibujan con ella, creando algo conjunto.
"Compañerismo, cordialidad, placer en el ambiente relajado... ternura. Hay imágenes que me evocan una sonrisa por la ternura que me despiertan" Lucía Vegas, madre
Cuando H.G.V. examinaba las imágenes del libro no imaginó que en la retaguardia aparecería B.B.O... pero lo acepta en la historia... porque entiende que darse en ella le abre un nuevo abanico de posibilidades. Quizá el mundo de B.B.O. pueda abrir el suyo propio.
"Estas imágenes rebosan paz, compañerismo, felicidad... todos encajan con todos. Es como el Yin y el Yan en una unión perfecta de armonía, pero sobre todo... ¡felicidad!" Sonia Linares. Madre


Los libros se comparten, se leen, se explican, se miran y se juega con ellos... se genera vida a su alrededor sin necesidad de imponerla... es espontánea. No hay que forzarla... no hay que presionarla ni deshumanizarla. Sólo dejarla brotar.
"La espontaneidad de los niños y niñas y la ilusión por ver cosas nuevas para ellos, la facilidad y naturalidad que es para ellos compartir la historia que reflejan los libros que están mirando" Madre de la clase
"La lectura compartida contagia, enriquece, entusiasma, ayuda a crecer... pero sobre todo nos hace más felices" Maru, madre

Para que lo que al principio fue una pequeña reunión alrededor de un libro de tres amigos... se convierta en algo más. Miro a P.J.D. quien ni se quitó el abrigo... pendiente del encuentro del libro y su amigo... está tan absorto que sólo cuando se interpone un segundo en la dirección de su mirada el brazo de G.G.L.G se da cuenta... de que igual que él, les observaba maravillada.
"Érase que se era un aula donde los niños podían ser ellos mismos... y eran felices.
Ves amor, y dentro del amor, una de las cosas más bonitas, compartir" María del Mar, madre
"Cómo los niños descubren estos libros en la biblioteca. Se sienten cómodos unos con otros y comparten lo que ven, haciéndose partícipes unos de otros. Me llama la atención como P.J.D. se ha integrado tan bien y cómo se siente así de cómodo con sus compañeros" Eloísa, madre
"Se nota el silencio que hay mientras observan los libros, y cómo los van interpretando. A veces solos y otras en grupo. La imagen de P.J.D. y T.P.L. me trasmite la confianza del primero, que le entrega a su amigo "su libro". No lo muestra de lejos. Deja que lo toque, no tiene miedo a que lo rompa, se lo da para que lo disfrute a pleno" Mar, madre.
P.J.D. había fabricado un libro. Cortando sus páginas, con cuidado de que coincidieran. Sin escatimar en tiempo y esfuerzo, dedicando su talento a cada trazo, esforzándose en contar una historia... cuando lo hubo terminado T.P.L le pregunta por él.
Lo que sucede es que P.J.D. da su libro, sin miedos. A su amigo.
Esto sucede en un aula de infantil, con 27 almas.
Ninguna Ley a nivel de comunidad ni a nivel estatal dice que el niño o la niña tiene que pasar el ciclo de Educación Infantil sabiendo leer y escribir ¿por qué presionarlos o crearles ansiedad?